El padre Pedro Arrupe SJ luce zapatos para niños en Quito, Ecuador en 1971. (Sociedad de Jesús, Roma)

Historia

Sirviendo a los refugiados en todo el mundo desde 1980

El JRS fue fundado en noviembre de 1980 por el P. Pedro Arrupe SJ, entonces Superior General de la Compañía de Jesús, para responder a la difícil situación de los refugiados vietnamitas que huían de su patria devastada por la guerra.

Al finalizar la guerra de Vietnam en 1975, cientos de miles de vietnamitas del sur huyeron de sus hogares y hacinados en pequeños botes a través del Mar de China Meridional. Muchos no sobrevivieron al viaje; fueron asesinados por piratas, o murieron ahogados a causa de tempestades y mares agitados. El padre Arrupe se sintió llamado a actuar. Hizo un llamamiento a los jesuitas “para traer al menos algún alivio a una situación tan trágica”.

El padre Arrupe escribió a más de 50 provincias jesuitas sobre la situación, recordando que los jesuitas, que en ese momento contaban con 27.000 hombres en todo el mundo, estaban en condiciones de coordinar una respuesta humanitaria global. A medida que surgían conflictos en América Central y América Latina, el sudeste de Europa y en toda África, el JRS pasó en poco tiempo de ayudar a los boat people vietnamitas en los campamentos del sudeste asiático a trabajar con refugiados de todo el mundo.

Casi 20 años después de su creación, el JRS se registró oficialmente como una fundación del Estado de la Ciudad del Vaticano el 19 de marzo de 2000.

En Colombia hace más de 25 años

El JRS comienza operación en Colombia en 1995 para atender el creciente número de personas en situación de desplazamiento interno forzado, debido al conflicto armado que Colombia enfrentaba en ese momento.

Aunque el contexto colombiano ha cambiado a lo largo de los años, y seguirá haciéndolo, el JRS ha seguido respondiendo a los retos que plantea un desplazamiento interno que no termina, a pesar del Acuerdo de Paz con las FARC. Según ACNUR, esto mantiene a Colombia como el país con mayor número acumulado de desplazados internos a nivel mundial con 7,8 millones. Si a esto se suma la reciente migración forzada de población venezolana que huye de la crisis que vive su país, este ha sido el reto más grande que hemos enfrentado como organización en los últimos años.

Por eso, nuestras labores se hacen urgentes en diferentes zonas del país, lo que nos ha llevado a abrir 5 oficinas regionales (Valle del Cauca, Nariño, Magdalena Medio, Suacha y Norte de Santander)  desde las cuales esperamos ofrecer una respuesta y un acompañamiento que permita acoger a quienes más sufren de los desplazamientos forzados.

El legado de la visión del P. Arrupe.