Corina Timaure, un espíritu de servicio más fuerte que la pandemia

29 junio 2022

  

Corina Timaure es una venezolana que, siguiendo los pasos de su madre, quien fue docente y luchó incansablemente por la transformación comunitaria, y de su padre, quien fue un reconocido líder político, ha dedicado su vida al servicio de las personas más vulnerables.

En el año 2017 se vio obligada a emigrar de Venezuela. Durante los primeros meses en Panamá, su nuevo lugar de residencia, logró ejercer como docente, pero debido a la dificultad por legalizar su residencia allí, se vio forzada a abandonar su trabajo. Aunque Panamá le brindó muchas oportunidades y alegrías, allí también vivió maltrato físico y psicológico por el hecho de ser inmigrante. Esto marcó su vida y la llenó de fuerzas para continuar luchando y defendiendo los derechos de quienes se han visto forzados a migrar.

Estando en Panamá, el embarazo de su segunda hija la obligó a retornar a Venezuela, en donde empezó a trabajar como coordinadora académica de un colegio. De nuevo, los tiempos alegres duraron poco. El contexto político y económico de Venezuela se complejizó y Corina dejó de recibir una retribución económica por su trabajo. En ese momento su esposo decidió emigrar a San Juan de Pasto, Colombia. Tres meses más tarde llegaría ella junto a sus dos hijas, para empezar una nueva vida.

Corina asegura que el proceso de integración a la ciudad no fue fácil, sobre todo para su hija mayor, quien fue víctima de xenofobia. Corina afirmó que “el colombiano no estaba acostumbrado a recibir migrantes y saben que hay personas buenas y malas y por fortuna a mí no me ha tocado, pero a mi hija Camila sí y la situación la tuvimos que tomar por la vía legal para defender los derechos de la niña”.

A pesar de ello, la resiliencia es una gran facultad que su familia ha cultivado, permitiéndoles adaptarse y emprender en nuevas oportunidades comerciales. Esto también se evidencia con ingreso de Corina a la fundación PROINCO, que gracias al incondicional apoyo de su esposo, se convirtió en un espacio en el cual pudo poner al servicio sus conocimientos sobre la educación infantil.

Hoy en día la rutina de esta resiliente venezolana gira entorno al cuidado de sus hijas y al acompañamiento de sus compatriotas. Desde que inicia su jornada, Corina atiende llamadas telefónicas de migrantes venezolanos que buscan su orientación y ayuda. Ella identifica sus necesidades y con base a esta información, gestiona articulaciones con otras instituciones, como el Servicio Jesuita a Refugiados, con el objetivo de presentar los casos y buscar posibles soluciones. Es por esto que Corina se ha convertido en la esperanza de muchas familias venezolanas que transitan diariamente por tierras pastusas.

Actualmente, Corina Timaure dirige su propia organización de líderes venezolanos, conocida como la Organización de migrantes para la integración y prevención. Esta ONG ha realizado numerosas brigadas y jornadas para la atención de población migrante proveniente de cualquier país, bajo la siguiente premisa:

“Denle una oportunidad a cualquier migrante… ser migrante no es fácil y siempre hay que recordar que todos somos migrantes, sólo que algunos cruzamos fronteras. Cuando salimos de nuestro país nadie sale con la intención de salir a hacer daño… Todo migrante tiene derecho por lo menos a la primera oportunidad.”

En este momento, a pesar de la situación actual del mundo, esta valiente mujer, junto a otros líderes venezolanos, toma todas las medidas de bioseguridad necesarias para salir una vez a la semana a la Avenida Panamericana de Pasto y brindar apoyo a los migrantes que diariamente caminan rumbo a nuevas oportunidades. La pandemia quizás pudo detener al mundo entero, pero no a un espíritu resiliente, con un corazón lleno amor y al servicio de otros, como el de Corina Timaure.

Aunque ha tenido que afrontar situaciones desagradables y muy dolorosas, el espíritu de servicio de Corina jamás ha desaparecido y ahora, desde otro país y bajo el confinamiento debido a la pandemia, continúa luchando por los derechos de sus compatriotas y demás migrantes.

Denle una oportunidad a cualquier migrante… ser migrante no es fácil y siempre hay que recordar que todos somos migrantes, sólo que algunos cruzamos fronteras
Corina Timaure, docente y magister en orientación educativa.