La inclusión social no tiene edad: la historia de María de los Ángeles

29 junio 2022

María de los Ángeles Guerrero López tiene 14 años y se encuentra cursando grado octavo en el colegio Libertad de la ciudad de Pasto. A pesar de su corta edad, María tiene claro que cuando crezca quiere dedicar su vida a ayudar a otros, ya sea como médica, criminóloga o médica veterinaria. Uno de sus grandes sueños es tener una fundación para desde ese escenario poder proteger a aquellos que no tienen voz pero que necesitan toda la atención: los animales callejeros. Sin duda una persona muy empática.

Desde hace un año María hace parte del proceso “Escuela de Gestores Sociales” el cual el Servicio Jesuita a Refugiados dinamiza en la ciudad de Pasto. Su abuelita, quién también se encuentra en un proceso que desarrolla el JRS con población adulta, fue la persona que se encargó de motivarla a participar de la escuela.

Su principal motivación al unirse a este proyecto fue tener la oportunidad de conocer más chicos de su edad con quienes tendría la posibilidad de compartir. En septiembre del 2019, cuando se llevó a cabo el primer encuentro presencial, y a pesar de tener la expectativa de conocer otros niños y niñas, se vio sorprendida por la variedad de culturas que encontró en este escenario. Había personas de comunidades muy distantes a la suya, algunas venían de otras ciudades e incluso de otros países como Venezuela.

Desde ese momento, y gracias al proceso ejecutado por el JRS Nariño, María ha tenido la oportunidad de fortalecer el tema de la inclusión en su vida. “He aprendido a trabajar con las personas sin importar la cultura o la raza, también he aprendido a no discriminar a población venezolana, a trabajar con ellos y socializar”, manifestó.

Para esta niña, que se ha comenzado a formar como una líder en su comunidad, es importante tejer relaciones con niños y niñas provenientes de Venezuela porque “muchas veces uno discrimina sin saber lo que esa persona siente o ha vivido, es importante convivir con ellos. Y no solo con la población venezolana, sino con todos en general. Al fin y al cabo, todos somos personas y sentimos. Aprender el uno del otro es bueno”, afirmó.

Dentro de la “Escuela de Gestores Sociales”, María se ha destacado por su participación y liderazgo frente a los procesos de integración local entre población migrante proveniente de Venezuela y población de acogida. Afirma que si llegase a estar en un escenario donde ocurra algún tipo de discriminación lo importante siempre será dialogar y darse la oportunidad de compartir con esa otra persona. Está convencida de que para lograr construir paz desde la mirada de los niños, niñas, jóvenes y adolescentes es imprescindible el compartir entre todos, dando opiniones y haciéndolas valer, y en el caso de tomar decisiones, pensar siempre en la colectividad para permanecer unidos.

A la niñez en Colombia yo le podría decir que al momento de conocer nuevas personas no se enfoquen en lo superficial y traten de conocerlas a fondo para que compartan y dialoguen. Es importante no discriminar ni crear xenofobia
María de los Ángeles