Rommel Rubio, el adolescente venezolano que encontró en el deporte una manera para integrarse

29 junio 2022

Mi nombre es Rommel Luis Rubio Betancourt, tengo 17 años de edad y soy venezolano. Llegué a Colombia hace 4 años. 2 años estuve en la ciudad de Barranquilla y 2 años llevo viviendo en Pasto.

El proceso de salir de Venezuela fue complicado porque nos tocó caminar y dormir en la calle y como no estábamos acostumbrados a eso nos pareció muy duro, pero estamos agradecidos con una señora de Bucaramanga que nos colaboró con los gastos del pasaje y gracias a ella pudimos llegar a Pasto.

Las personas aquí nos han tratado súper bien y en lo particular, estoy encantado con los de fundación PROINCO, el Servicio Jesuita a Refugiados y Pastoral Social porque nos han ayudado mucho y me siento muy feliz porque aquí no me han discriminado por ser venezolano, pero lo más duro que he vivido en Pasto es que a veces debo acompañar a mi mamá a su trabajo en mis tiempos libres porque tenemos muchos gastos por cubrir ¡Nos ayudamos entre todos!

También estoy muy agradecido con el proceso de Gestores Sociales del JRS Nariño porque me ha ayudado a integrarme más con población venezolana y colombiana; gracias a este espacio, he aprendido el respeto a las personas y lo que más recuerdo es la actividad del semáforo donde pude reconocer mis debilidades, defectos, pero también las habilidades y talentos de cada uno.

En esta vida lo que más me gusta hacer es jugar fútbol, siempre desde pequeño he soñado con ser futbolista y desde ahorita ya estoy trabajando en ello. Por eso empecé entrenando en la pandemia con 5 personas y a medida que pasó el tiempo, se fueron agregando más gracias a las gestiones de la fundación Deportes Nariño. Estoy muy contento porque ya he participado en varios torneos en Ipiales y otras ciudades. El ultimo en el que participé fue en Pereira, donde nos fue un poco mal, pero aprendimos de todo, aprendimos a perder, pero guerreamos hasta el final porque por el cambio de clima todos nos enfermamos, pero, aun así, decidimos participar.

En mi categoría yo soy el único niño venezolano y mis hermanos también son los únicos venezolanos en sus categorías. Los demás son colombianos y nos la llevamos muy bien. El deporte nos ha ayudado a integrarnos entre ambos países, me gusta más este deporte aquí que en Venezuela porque allá nunca participé en torneos, solamente entrenaba, en cambio aquí me han dado la oportunidad de viajar a varias ciudades a representar Pasto. Aquí todos me tratan bien porque todos somos iguales, para mi ellos son familia, somos la misma sangre ¡somos humanos!

 

A los niños venezolanos les puedo decir que ignoremos cuando nos digan algo feo porque si les hacemos caso nos vamos a sentir mal, así como yo… yo ignoro a las personas que me dicen cosas y cuando las ignoro me siento bien, no les hago caso. Y a los niños colombianos les digo que todos somos iguales, no tenemos ningún defecto, lo que nos hace diferentes es la nacionalidad.
Rommel Luis Rubio Betancourt